¿Quién es Bálint?
Sobre mí
Hace más de 20 años cogí una cámara y empecé a tomármelo en serio. Desde 2018 trabajo como fotógrafo profesional de familias y parejas en Tenerife, intentando ser un poco mejor cada día. La lección más importante que he aprendido durante todos estos años es sencilla: las buenas fotos no nacen de las poses ni de la técnica, sino de las emociones reales y de los momentos sinceros.
Mi enfoque
Mi trabajo más importante es conseguir que las personas que confían en mí se sientan relajadas y a gusto delante de la cámara. Uno de los cumplidos más bonitos que suelo recibir de mis clientes es que esperaban que la sesión fuera incómoda y agotadora, algo que solo querrían terminar cuanto antes… y que al final descubren que una sesión de fotos puede ser divertida, natural y hasta liberadora. Muchas veces terminamos el día compartiendo ese ambiente cercano y relajado en los acantilados de Los Gigantes, en el encantador casco antiguo de La Laguna o en alguna de las playas de Costa Adeje.
Antes de sacar la cámara
Todas mis sesiones empiezan igual: no con una cámara, sino con una conversación. Nos sentamos a tomar un café en algún bar cercano mientras la cámara sigue guardada. Nos conocemos, charlamos y, para cuando llegamos al lugar de la sesión, ya estamos entrando en la parte creativa como si nos conociéramos de toda la vida. Así es como aparecen esas sonrisas espontáneas, naturales y llenas de vida, incluso delante de un objetivo que lo ve todo. Esa es la diferencia entre una simple instantánea y un retrato realmente honesto.
Déjame contarte un poco sobre mí
Una aventura, no una sesión de fotos
Lo que hacemos juntos se parece mucho más a una aventura divertida y llena de momentos espontáneos que a una sesión de fotos tradicional. Vengo preparado con juegos y pequeños retos que os ayudan a olvidaros de la cámara. Así, las sonrisas son auténticas porque el ambiente es bueno de verdad, y vosotros podéis simplemente disfrutar de vuestras vacaciones junto a las personas que queréis. En las sesiones lifestyle trabajo con un equipo ligero y me muevo con libertad, siempre listo para estar justo donde está pasando algo real. En los retratos editoriales, en cambio, llevo un equipo de iluminación de estudio completo para crear algo verdaderamente cinematográfico, cuidado y con carácter. Pero, sea cual sea el tipo de sesión, siempre se trata más de vivir una experiencia que de posar delante de una cámara.
Idiomas
Hablo húngaro, inglés y español con fluidez, y tengo un nivel básico de alemán. Y sí, también he hecho sesiones completas con clientes de habla francesa y rusa. Entre gestos, una app de traducción y muchas risas, siempre terminamos entendiéndonos de alguna manera.